49 | Las tres puertas

 


La filosofía china se ha caracterizado por tres grandes corrientes de pensamiento: el confucianismo, el taoísmo y el budismo. Estas tradiciones han contribuido a moldear profundamente la cultura china, así como conceptos fundamentales como el Yin y el Yang —que representan la dualidad y el equilibrio— y el Tao, entendido como el principio rector del universo. Otros enfoques relacionan estas enseñanzas con ideas como la vacuidad, la temporalidad y el término medio. Para la presente reflexión, se rescatarán principalmente los aspectos vinculados con el equilibrio y la moderación, a partir de los cuales se desarrollará la teoría de las tres puertas.

Según la mitología china y las enseñanzas atribuidas a los tres dioses Fu, Lu y Shou —símbolos de felicidad, prosperidad y longevidad—, la teoría de las tres puertas se explicará mediante tres colores: azul, amarillo y rojo. Con el propósito de ofrecer una exposición más directa y personal, el desarrollo se realizará en primera persona.

La puerta azul

En mi vida, esta puerta simboliza el estudio y el trabajo. Los conocimientos adquiridos en la universidad, las lecturas realizadas y los cursos que he seguido sobre filosofía, latín, literatura, redacción, mitología, historia y religión dan sus frutos cuando preparo una clase o escribo un nuevo libro. Asimismo, se reflejan en las conferencias y ponencias que dicto cuando soy invitado por diversas instituciones. Lo mismo ocurre con el ámbito laboral.

En la actualidad, promuevo y difundo la buena escritura a través de LinkedIn e Instagram; anteriormente lo hacía mediante Facebook, pero desde que cerré mi cuenta en esa red social, publico exclusivamente en las plataformas mencionadas.

La preparación constante, la disciplina y el tiempo dedicado a la lectura y al estudio resultan siempre beneficiosos, pues no solo permiten mantenerse actualizado, sino también aplicar los conocimientos en el ejercicio profesional, ya sea de manera independiente o dentro de una entidad pública o privada. De este modo, gracias a la puerta azul se construyen la trayectoria, el reconocimiento y los ingresos económicos.

Mantener abierta esta puerta implica permitir el ingreso permanente del estudio y el trabajo, pues ambos, cultivados con equilibrio, conducen al desarrollo profesional, laboral y personal.

La puerta amarilla

Esta puerta representa todo aquello vinculado con los proyectos personales, las metas y los objetivos que cada individuo se propone alcanzar en distintos ámbitos de la vida, así como la salud y la firme voluntad de avanzar pese a las dificultades.

Se ubica simbólicamente en el centro porque, sin salud, propósito ni dirección vital, resulta difícil lograr cualquier objetivo. Además, toda persona debe aprender a organizarse y a actuar con disciplina respecto de sus planes y aspiraciones.

En suma, la puerta amarilla simboliza la vida misma y el potencial de realización que se alcanza cuando existe determinación y esfuerzo sostenido.

La puerta roja

La tercera y última puerta representa las diversiones y distracciones propias de la condición humana. Aquí se encuentran los viajes, los pasatiempos, ciertos lujos o comodidades, así como diversas formas de entretenimiento: reuniones sociales, cine, gastronomía, salidas con amigos, ocio creativo o cualquier actividad recreativa que proporcione bienestar.

No obstante, esta puerta también exige prudencia: no se trata de perderse en el exceso ni de caer en extremos que rompan el equilibrio. Precisamente, el desafío consiste en disfrutar de la recreación con moderación y conciencia.

El reto

La vida no se reduce exclusivamente al estudio y al trabajo, como tampoco puede girar únicamente en torno a la diversión o al ocio desmedido. El verdadero reto consiste en mantener el equilibrio entre las tres puertas. Ser un buen estudiante, alcanzar el éxito profesional o gozar de estabilidad económica no implica renunciar a los espacios de descanso y disfrute personal.

Cuando una persona logra armonizar estas tres dimensiones, puede vivir con mayor serenidad, pues comprende que cada aspecto de la existencia tiene su momento y su lugar.

El Escritor Misterioso
4 de febrero de 2025


0 Comentarios